Con la llegada de la primavera, un espectáculo lleno de color y vida ha regresado a Wheaton. La experiencia con mariposas en los Jardines de Brookside ofrece a los visitantes la oportunidad de adentrarse en un entorno tropical rodeado de cientos de mariposas provenientes de distintas partes del mundo.
Esta popular atracción anual no sólo cautiva por su belleza, sino también por el trabajo que ocurre tras bastidores para hacerla posible.
El equipo del conservatorio se encarga del cuidado tanto de las mariposas como de las plantas que les sirven de alimento.
“Antes de graduarme encontré esta posición donde me preguntaron si quería trabajar con mariposas y para mí, trabajar con flores y mariposas, suena como un sueño”, comentó Carlos Rodríguez, horticultor del conservatorio.
Dentro del mariposario, los visitantes pueden observar entre 400 y 600 mariposas en un ambiente cuidadosamente controlado. Muchas de estas especies no son comunes en la región. “Las personas van a tener la habilidad de ver especies que normalmente no las vas a encontrar en ninguna parte de esta área”, explicó Rodríguez.
Algunas de las mariposas provienen de países de Latinoamérica, como Costa Rica. Los Jardines de Brookside colaboran con comunidades locales en estos países, importando las mariposas en su etapa de pupa antes de que emerjan como adultas.
“Tenemos algunas mariposas que sí vienen de Centroamérica. Hay una que se llama ‘mariposa cartero’ y esas mariposas están criadas por muchas personas en Suramérica; esas organizaciones ayudan a la comunidad local”, agregó Rodríguez.

Más allá de la experiencia visual, la exhibición también busca educar al público sobre la importancia de estos insectos en el ecosistema.
“Queremos destacar las diferentes morfologías y enseñar a las personas sobre los diversos comportamientos sociales de estos insectos; asimismo, queremos difundir un mensaje de conservación.” señaló Raymond Carter, gerente del conservatorio.
La exhibición reúne más de 400 especies provenientes de regiones como África, Asia y Centroamérica. Los expertos destacan que las mariposas desempeñan un papel fundamental en la naturaleza.
“Cuando son orugas, son alimento para los pájaros porque tienen mucha energía y calorías. Es una manera de apoyar a las aves. Pero cuando sobreviven y se convierten en adultas, las mariposas son polinizadores que ayudan a las plantas a reproducirse”, explicó Rodríguez.
La experiencia estará disponible por tiempo limitado durante la primavera y el verano, ofreciendo a los visitantes una oportunidad única de observar de cerca a uno de los polinizadores más importantes y hermosos del planeta.