Estudiantes y personal de las Escuelas Públicas del Condado de Montgomery (MCPS) regresaron a clases el martes para iniciar un nuevo año escolar marcado por una política actualizada sobre celulares, recortes de personal y mejoras de seguridad.
Las escuelas ahora prohíben el uso de celulares “de campana a campana”, una medida que ahora incluye también a las secundarias. Líderes estudiantiles de Blake High School dijeron que el éxito de la política dependerá de cómo se aplique, y algunos señalaron la necesidad de excepciones para que los estudiantes puedan comunicarse con sus padres en momentos de estrés.
Funcionarios de MCPS, incluido el superintendente Thomas Taylor y la presidenta de la junta escolar, Grace Rivera-Oven, visitaron Blake High School, en el área de Cloverly, para el inicio del año escolar. La escuela fue escenario de un tiroteo en abril durante una pelea en el estacionamiento, en el que un adolescente resultó herido. En 2026 hubo dos tiroteos escolares en el condado, el de Blake y otro dentro de Wootton High School.
Como parte de las medidas de seguridad, el distrito instaló más sensores en puertas y actualizó cámaras en los campus. El director de Blake, Ahmed Adelekan, dijo que la escuela “eliminó el almuerzo abierto y aumentó la supervisión de adultos”.
Este año habrá menos profesionales de salud mental en las escuelas. Este verano, la junta escolar eliminó más de 400 puestos, incluidos trabajadores sociales, para compensar fondos que no recibió en el presupuesto del año fiscal 2027.
Taylor atribuyó la disminución de la matrícula a la baja tasa de natalidad y a políticas migratorias que, según dijo, han afectado la inscripción de estudiantes internacionales. Aseguró que “todos los estudiantes tienen acceso a apoyo de salud mental y que el distrito buscará dar más visibilidad a esos recursos este año.”
Lee el reportaje completo en inglés: New school year starts with updated cell phone policy, job cuts