Maryland es el quinto estado con mayor número de personas que viven con enfermedad de células falciformes, un trastorno genético que dificulta el flujo de oxígeno en el cuerpo y puede causar dolor intenso y complicaciones graves.
“Al ser hija única, no tengo un donante compatible”, dijo Ceja desde su cama de hospital durante su recuperación.
El tratamiento, conocido como Lyfgenia, fue administrado en el Centro Médico de la Universidad de Maryland en Baltimore. Fue aprobado por la FDA hace poco más de dos años y evita que los pacientes busquen un donante compatible.
“Las células falciformes pueden bloquear el flujo de sangre a los órganos y causar un dolor extremo en todo el cuerpo”, explicó el doctor Mark T. Gladwin, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland.
Ensayos clínicos iniciales muestran una reducción del dolor en cerca del 90% de los pacientes, aunque los médicos señalan que se necesitan datos a largo plazo antes de considerarlo una cura. Aun así, investigadores lo describen como un avance “transformador”.
Ceja es una de solo dos personas en Maryland que han recibido este tratamiento. El primero en Estados Unidos fue un niño de 12 años de Clinton, Maryland.
La enfermedad afecta a unas 100,000 personas en Estados Unidos y a millones en el mundo, según la Sociedad Americana de Hematología. En Maryland, más de 5,000 personas viven con la condición, que afecta con mayor frecuencia a personas de ascendencia africana, aunque también a otras poblaciones de origen latinoamericano, asiático y mediterráneo.
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